martes, 17 de enero de 2017

ADIESTRAMIENTO

Consejos básicos para adiestrar a nuestro gato

Los gatos no son iguales que los perros. Es algo que todos sabemos. Entre sus muchas diferencias está la distinta relación que establecen con sus amos. Mientras que los perros son unos animales mucho más sociales siempre dispuestos para jugar y agradar a las personas, los gatos son mucho más independientes y su principal característica es su preocupación por ellos mismos, en primer lugar y antes que nada.
Que tengan esta particular manera de ser y comportarse no significa que no podamos enseñarles nada ni adiestrarlos para su convivencia con nosotros. Algunos consejos básicos para adiestrar a nuestro gato serían los siguientes.

-Recompensas. Los gatos no entienden fácilmente los castigos así que no es una buena opción castigar su mal comportamiento. Sí es recomendable ofrecer algún tipo de golosina cuando su comportamiento sea bueno y acompañarlo de algún sonido, una campanilla por ejemplo, para que asocie ese sonido con una buena acción por su parte. Se trata de un refuerzo positivo asociado a una buena acción.
-Arañar. En la naturaleza del gato está la de arañar, no es algo que podamos corregir o eliminar ya que es su manera de marcar territorio. Lo que sí podemos hacer es reconducir su instinto de arañar hacia otro sitio. Por ejemplo, proporcionándole algún juguete para que lo arañe y juegue con él. Nuestra ropa, muebles y zapatos lo agradecerán.
-Paciencia. No todos los gatos son iguales ni reaccionan de la misma manera ante nuestros intentos de enseñarles a comportarse. Algunos no nos harán ningún caso, al menos al principio, y otros sí. La paciencia será nuestra mejor arma.
-Evitar distracciones. El mejor momento para adiestrar a un gato es justo antes de la comida. Si lo hacemos después, lo más probable es que pierda el interés rápidamente. Además, evitar el ruido provocado por la televisión o la radio para que se concentren mejor.
-Refuerzo negativo. Si nuestro gato tiene un comportamiento que no nos gusta, utilizaremos el refuerzo negativo. No se trata de ningún castigo físico. Por ejemplo, si hace sus necesidades fuera del sitio correcto, aplicarle unas gotas de agua por el cuerpo para que vea que no es una buena acción.
para obtener más información vista el siguiente enlace




Cómo cuidar a un perro sordo

El oído y el olfato son las grandes bazas de nuestros perros. ¿Cómo podemos cuidar o comunicarnos con uno que no oye? En contra de lo que cabría pensar, es mucho más sencillo de lo que parece. Eso sí, hay que armarse de paciencia y disposición.

Lo primero es desterrar todos los posibles mitos que pueden girar en torno a estas mascotas. Un perro sordo no tiene por qué ser menos vivaz y juguetón, o más agresivo y gruñón, que uno que no tenga este problema. Es cierto que pueden ser más asustadizos porque carecen de ese sentido tan importante que les avisa de lo que tienen a su alrededor. Y quizás es ésa la primera lección que debemos tener en mente: tratar de acercarnos a él siempre por delante, para que pueda vernos. O al menos colocando nuestra mano para que nos huela y sepa quiénes somos, fundamentalmente si están dormidos.

Elaborar un lenguaje propio es la clave

¿Y cómo llamar su atención si no puede oírnos? Creando una vibración en el suelo, golpeando con el pie, por ejemplo. Es importante que siempre lo hagamos del mismo modo para que la asocien a nosotros. Y por supuesto, debemos reforzar y desarrollar aún más de lo habitual la empatía que todos notamos con nuestras mascotas. Muchos amos crean vínculos poderosos, auténticos lenguajes de signos propios con sus perros sordos. No hay que olvidar que ellos estarán dispuestos a aprender, por lo que lo principal es que nosotros también tengamos el mismo deseo intenso de enseñarles.
Hay otras medidas de precaución, como las de no dejarles nunca sin correa en la calle, que no podremos olvidar nunca. Puede que tener una de estas mascotas no sea un trayecto fácil, pero muchas personas lo hacen gustosas, adoptando a perros como éstos que tal vez no cuentan con la aceptación de otras familias. Si os lo habéis planteado alguna vez, seguro que no os arrepentiréis: aprenderéis valiosas lecciones sobre comunicación que os servirán no sólo con el animal, sino también en vuestro día a día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario